14/09/2026
EN MEMORIA DE NUESTRO FUNDADOR
Hoy, con profundo pesar, pero también con esperanza en Cristo, comunicamos que nuestro querido fundador, el Pastor Roberto Whatley, ha partido a la presencia de su Salvador.
El Museo Fundamentos no solo lleva consigo una historia, una visión y un propósito; lleva también las huellas de un hombre que dedicó su vida al servicio del Señor, con el anhelo de que la verdad, la ciencia y la Palabra de Dios pudieran seguir impactando vidas.
Fue un hombre de visión, convicciones y entrega, apasionado por servir, enseñar y animar a otros. Su sonrisa, su carisma y su entusiasmo dejaron huellas en muchas personas. Quienes tuvimos el privilegio de conocerlo y servir junto a él podemos decir que fue un verdadero ejemplo de amor y fidelidad al Señor.
Aun cuando sus fuerzas disminuyeron, continuó sirviendo al Señor hasta el final.
Al contemplar su vida, vienen a nuestra memoria las palabras del apóstol Pablo:
“He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.”
— 2 Timoteo 4:7
El Pastor Roberto apreciaba profundamente dos pensamientos que reflejaban los principios que procuró vivir. Uno de ellos, las conocidas palabras de Jim Elliot:
“No es tonto aquel que da lo que no puede conservar para ganar lo que no puede perder.”
Y el lema asociado con William Borden:
“Sin reservas. Sin retirada. Sin remordimientos.”
No eran simplemente frases para él; eran principios de una vida entregada al Señor: sin reservas, sin retirada y sin arrepentirse de haber invertido su vida en aquello que permanece para la eternidad.
Hoy sentimos su ausencia, pero damos gracias a Dios por su vida. Su voz ya no estará entre nosotros, pero quedan sus enseñanzas; su presencia ya no podremos verla, pero queda su ejemplo; y su sonrisa permanecerá en el recuerdo de tantas vidas que animó.
Su carrera terminó, pero su legado continúa.
Desde el Museo Fundamentos, expresamos nuestras más sentidas condolencias a su familia y seres queridos.
Pastor Roberto, gracias por enseñarnos que una vida entregada al Señor puede dejar huellas que permanecen mucho después de partir.
Hasta volver a encontrarnos en la presencia de nuestro Salvador.
Museo Fundamentos
Urubamba – Cusco