05/08/2026
Emblemas de Amor Divino (12)
Seguimos en la Vía Iluminativa, una etapa en la que el alma ya decidió seguir a Dios, pero todavía tiene que aprender y, sobre todo, pasar por pruebas. Porque crecer espiritualmente no significa que todo sea fácil.
En la primera escena vemos al alma en medio de una tormenta. Levanta las manos con miedo mientras el Amor Divino aparece entre los rayos. La inscripción dice: "El Amor Divino que en torbellino de tempestad prueba al Alma, y esta atribulada en ademán de susto." La imagen nos recuerda que incluso los que buscan hacer el bien pasan por momentos difíciles. Las pruebas también forman parte del camino.
Junto a la escena aparece el versículo: "Temed al Señor todos sus santos" (Salmo 33, 10). Aquí ese "temor" no habla de miedo, sino de respeto y confianza en Dios, incluso cuando no entendemos lo que está pasando.
La segunda escena es completamente distinta. El Amor Divino avanza llevando un perfumador y el alma lo sigue tomada de una cinta. La inscripción explica que el perfume llega hasta ella y la atrae, mientras la cinta la guía. Encima leemos un versículo del Cantar de los Cantares: "Llévame, Señor, tras ti; correremos al olor de tus ungüentos."
Hay un detalle muy bonito. La cinta no se ve tensa ni da la impresión de que el alma sea arrastrada. Más bien parece seguir al Amor Divino porque quiere hacerlo. Ya no camina solo porque debe hacerlo, sino porque ha descubierto que ese es el camino que realmente desea seguir.
Allí está el mensaje de este emblema. A veces el crecimiento llega a través de las dificultades y otras veces a través de pequeños gestos que nos animan a seguir adelante. Después de la tormenta, el alma ya no necesita que la empujen; empieza a caminar porque ha encontrado el rumbo.
Texto: Erika Roberts Grupp