06/06/2026
Hoy se cumplen 88 años del fallecimiento de San Rafael Guízar y Valencia.
En la Ciudad de México, cansado físicamente por las várices, la diabetes y su afección cardiaca, un 6 de junio de 1938 lucido sentado en un sillón, el V Obispo de Veracruz fallece poco después de dar misa. Los días seis destacan en la vida de San Rafael Guizar y Valencia, ya que un 6 de junio de 1885 recibe su primera comunión, un 6 de junio de 1901 recién ordenado sacerdote celebró su primera misa y finalmente un seis de junio es llamado por el Señor.
Oriundo de Cotija Michoacán, nace un 26 de abril de 1878, de su madre doña Natividad Valencia y de su padre Don Prudencio Guízar aprende la bondad y caridad que serán parte de los ejes centrales en su vida. Después de ser ordenado sacerdote en 1901, se forja su corazón ardiente por Jesús, y su labor misionera que lo acompañará por el resto de su vida, ya que fue un misionero incansable que llevó la palabra de Dios a los más necesitados sin importar tiempos difíciles como la Revolución Mexicana y la persecución religiosa.
Es preconizado V Obispo de Veracruz en 1919, cuando se encontraba de misión en la Habana Cuba. A Veracruz arriba un 4 de enero de 1920, e inmediatamente trabaja arduamente por su Diócesis, debido a que 12 horas antes de su llegada ocurre un terrible terremoto en la parte central del Estado, por lo que el V Obispo se traslada de misión para ayudar a los damnificados.
San Rafel Guizar y Valencia falleció en la pobreza en la Ciudad de México, sin embargo, su traslado a la ciudad de Xalapa se convirtió en una gran muestra de la riqueza espiritual que poseía, es decir en el amor y la devoción de sus files, quienes por miles lo acompañaron en procesión, llenando las calles de flores y velas para dar el último adiós a su obispo santo.
Posteriormente es beatificado el 29 de enero de 1995 a través del Papa Juan Pablo II y canonizado el 15 de octubre del 2006 por el Papa Benedicto XVI. Convirtiéndose en el primer obispo mexicano e hispanoamericano en ser declarado santo por la Iglesia Católica y “Héroe de las Virtudes Cristianas.”
Actualmente sus restos descansan en la Santa Catedral de Xalapa la cual es meta de miles de peregrinos que acuden para pedir su valiosa intercesión.
En palabras del V Obispo de Veracruz:
“Dios colme a usted de bendiciones, y los llene de su santo amor.”