27/07/2026
Joaquín Santamaría.
Cuántas veces hemos admirado fotografías del Veracruz de antaño. Observamos con nostalgia las imágenes en tonos de blanco y negro, grises o incluso sepia. Otras veces las admiramos con curiosidad e incluso con sorpresa, y con la imaginación quisiéramos volar o regresar en el tiempo hasta aquellas épocas que casi invariablemente consideramos mejores que las actuales. Las fotografías nos ayudan a viajar al pasado, son capturas de un momento, de un instante de luz en la larga línea del tiempo que quedaron plasmadas en una placa, película y más recientemente en un archivo digital, para el beneplácito de todos aquellos que admiramos este arte y lo que representa. Sin embargo, muy pocas veces nos detenemos a reflexionar sobre la sensible persona que tuvo a bien retratar ese instante que hoy admiramos. En esta página y grupo, vemos decenas de imágenes fotográficas sin imaginar que muchas de ellas fueron tomadas por una misma mano. Quizá los más perspicaces puedan notar cierto “estilo” en las fotografías, que como la narrativa de un reconocido escritor, pudieran hacer pensar que fueron tomadas por un mismo autor. Así, atrás de las imágenes también hay historia, la historia de cada creador. Quizá si supiéramos un poco más sobre la vida de estos artistas, pudiéramos apreciar aun más las imágenes que nos heredan y que hoy en día, gracias en gran parte a la tecnología, podemos conocer, disfrutar, comentar y hasta compartir.
Amado Joaquín Santamaría Díaz (1890 - 1975). Nace en La Antigua, Veracruz en el año de 1890. Huérfano de padre desde su nacimiento, pasó su infancia en la pobreza junto con su madre y hermanos mayores. Corría el año de 1904 cuando al cumplir los 14 años, fue llevado por sus hermanos a radicar al puerto de Veracruz, en donde se colocó como aprendiz de panadero. Como en su labor demostró empeño, el dueño de la panadería lo envió a Coatepec a una panadería de mayor tamaño, con la finalidad de recibir una mejor instrucción en ese oficio; al mismo tiempo, aprendió a leer y a escribir. Regresa al puerto de Veracruz ya como panadero en el año de 1912. Inquieto en ideas, Santamaría pasa a formar parte del Sindicato de Panaderos, del cual se desprendió la formación de la Confederación de Sindicatos Obreros. Como en esta última, los choques ideológicos y los enfrentamientos se fueron tornando cada vez más violentos, Amado Joaquín deja el oficio de panadero en aquel mismo año y empezó a trabajar en el estudio fotográfico "Iris" como vendedor ambulante de ampliaciones fotográficas al carbón. Así es como Santamaría entra en contacto con el mundo de la fotografía. Durante los años que estuvo trabajando en el estudio, aprendió el uso de las cámaras fotográficas, el procesado en el laboratorio y el dibujo, habilidad esta última que desarrolló por su labor como vendedor de fotografías al carbón. Igualmente se encargó de realizar fotografías de los establecimientos comerciales del puerto para ser incluidas como imágenes publicitarias en el periódico "El Dictamen". En este empleo, Santamaría también retrataba los acontecimientos sociales, lo que le permitió irse relacionando con la población del puerto al mismo tiempo que se iba haciendo de renombre. Al paso del tiempo, la relación con su jefe en el estudio fotográfico se fue deteriorando, por lo que algunos amigos lo convencen y apoyan económicamente para que se independice y abra un estudio fotográfico, además de entrar a trabajar como reportero gráfico en El Dictamen. En 1924, Santamaría es contratado como fotógrafo del semanario "Siluetas", revista orientada a los aspectos sociales y culturales del puerto. En 1929 se muda a un local más grande en donde una vez instalado, sus encargos fotográficos se vuelven muy variados, combinándolos con su labor como reportero gráfico. Ya para la década de los 30s su prestigio es irrefutable; no obstante, durante los años 40s y debido a que no se daba abasto entra tantos compromisos, sus fotografías se empiezan a ver en menor cantidad en el periódico, pero aun seguiría laborando para "El Dictamen" y su edición vespertina "La Tarde", durante un tiempo más. Es durante este tiempo cuando Santamaría es contratado como fotógrafo oficial de la presidencia municipal, de la cárcel del puerto y de la Marina. Durante los años cincuentas, sufre un accidente automovilístico que lo dejaría hospitalizado durante ocho meses. Es en la década de los 60s cuando empieza a cosechar el reconocimiento por su labor fotográfica. Así, en 1962 recibe una presea de oro en reconocimiento a sus cincuenta años como fotógrafo; en 1964 se convierte en vocal del Comité Permanente del Carnaval de Veracruz; en 1971 se incluyen cuarenta fotografías suyas en el libro de Anselmo Mancisidor, intitulado "Jarochilandia". En 1973 se le otorgó, por parte de la Asociación Nacional de Periodistas en los Estados (ANPE), la Medalla al Mérito. Ese mismo año, la Asociación de Superación Ciudadana le entrega la medalla de Honor al Mérito. En septiembre de 1975 presenta, en el edificio del Ayuntamiento y auspiciada por la Facultad de Medicina de la Universidad Veracruzana, una muestra fotográfica en la que se despliega una selección de sus personajes y la transformación de la ciudad desde los años veinte. Amado Joaquín Santamaría Díaz muere el 17 de octubre de 1975, después de haber concluido un trabajo para Petróleos Mexicanos, dejando tras de sí 40 mil imágenes que abarcan su etapa como fotógrafo de estudio, como reportero gráfico de "El Dictamen", "La Tarde" y "Siluetas"; como fotógrafo de la Marina, de la cárcel y de la presidencia municipal de Veracruz. Todas estas fotografías conforman el Fondo Santamaría del Archivo General del Estado de Veracruz, que se encuentra bajo resguardo en la ciudad de Xalapa.
*Luis Villanueva*.