06/09/2020
TAPANA Y SUS FIESTAS
Vicente Estudillo Castillo
El pueblo de San Pedro Tapanatepec, Oaxaca, se ha caracterizado por ser “fiestero” desde mediados del siglo pasado.
Sus ferias y fiestas tradicionales son la manifestación de la cultura en todo su esplendor.
Presenciarlas, era y sigue siendo un agasajo visual, auditivo y por supuesto del paladar.
La influencia religiosa sobre las manifestaciones culturales han sido costumbres, al igual que en otros pueblos de nuestra región, donde se celebran las fiestas correspondientes a cada santo.
Estas celebraciones suelen venir acompañadas de la quema cohetes o fuegos artificiales, celebraciones eucarísticas y manifestaciones musicales con los tradicionales bailes, en los diferentes barrios.
A continuación las más populares:
15 de enero.- Día del Cristo de Esquipulas
Marzo o abril.- Feria del mango
3 de mayo.- Día de la Santa Cruz
1 y 2 de junio.- Lavada, planchada y paseo de la ropa de San Pedro
27 al 30 de junio feria de San Pedro Apóstol
31 de octubre.- Día de la virgen de Los Remedios.
21 de noviembre.- Día de la Virgen de Santa Cecilia.
27 de Noviembre.- Día de la Virgen de la Pasión.
12 de Diciembre.- Día de la Virgen de Guadalupe.
Comenzando el año, se celebraba un baile el día 15 de enero, día del Cristo de Esquipulas, lo hacía tío Tani Trujillo papá de Don Antonio Trujillo, frente de donde se ubica la hieleria. Había familias enteras que hacían una peregrinación hacia la ciudad del mismo nombre, en el vecino país de Guatemala. Eran despedidos con rezos, y una vez cumplida la manda eran recibidos en la entrada de la población con música y cohetes, regalando ellos muchos motivos religiosos a los asistentes.
El baile de la Santa Cruz organizado durante los últimos años por dos familias, una de las flores y otra de cantarrana, en ambos barrios hay baile por la noche. Así como también existe una capilla dedicada a la Santa Cruz en las canchas de basquetbol de cada barrio. Lugares que son utilizados como pista de baile en los festejos.
Otro baile era organizado por la Sra. Eulalia Luis el día 31 de octubre.
Tía Lalia, cómo era mejor conocida, vivía en la calle 5 de febrero, del barrio las flores, muy cerca del rio.
Me viene a la memoria, porque aunque aún no me tocaba participar en los bailes que se organizaban por ser menor de edad, por lo menos íbamos y nos asomábamos en el cerco que hacían alrededor de la enramada.
Por cierto era una enramada a la que se invitaba al pueblo para su elaboración. Iban a cortar la madera y las palmas para poner como techo, también la ponían en los costados para evitar la entrada de los chamacos.
El 31 de octubre se celebra a la Virgen de los Remedios, con un baile al que acudían personas del pueblo y de los lugares más cercanos.
Los grupos locales amenizaban el evento durante la noche del baile. Habían personas encargadas de cobrar la entrada y de poner un moño a cada asistente, cuando ya habías pagado tu entrada tenías derecho a bailar. Algunos bailadores que no habían pagado, recorrían toda la pista con el fin de que no los alcanzaran para cobrarles.
Algo que llamaba la atención era que se colocaban espejos de diversos tamaños, distribuidos en los postes de la enramada, o cuando se hacían los bailes en el espacio que era el mercado, bajo el palacio municipal.
Los espejos servían para que las damas vieran su peinado, así como arreglándoselo después de la danza musical. Los caballeros con sus peinitos negros, también se veían al espejo, arreglandose la onda en el copete impregnado de abundante vaselina o de aceite para el pelo.
Al siguiente día, el festejo continuaba con la lavada de ollas a nivel familiar.
Tia Lalia, año con año celebraba a la Virgen de los Remedios en su domicilio y al día siguiente comenzaba la festividad de “Todos Santos” o del día de los mu***os.
Algunos primos íbamos a la huerta el Llano de mi abuelo Chano, cuando ya comenzaba a caer la tarde, íbamos a cortar y traer las flores para que mi abuela Televendíera en el corredor de la casa.
Era flor de cempasúchil, una flor roja cresta de gallo, otra era la siempre viva de múltiples colores. Y mi papá traía de Humoa una flor que se llama flor de lechita.
Todo se vendía ahí en el corredor de la abuela.
En la casa de Tía Lalia había un pozo como en muchas casas del pueblo, este era especial porque íbamos a traer agua para la tinaja que lógicamente tomábamos. El agua era muy limpia y muy dulce, quizás por su cercanía al río.
En cierta ocasión no dejaron que sacáramos agua del pozo, durante unos dos días. Porque un asistente al baile, andaba muy contento y se cayó al pozo. Afortunadamente lo sacaron ileso, solo se le quitó lo ebrio.
Otro baile era el del 21 de noviembre, se festejaba a Santa Cecilia, patrona de los músicos, organizado año con año por la Sra. Cecilia Fuentes, mejor conocida como “tía Chilla Fuentes”, también en el barrio las flores, a un costado de la tienda de Don Ricardo Cruz.
El 27 de noviembre, la Sra. Eloísa Vázquez, organizaba también un baile de manera tradicional, para celebrar a la Virgen de la Pasión de la Bondad.
Uno de los bailes tradicionales y lleno de alegría era el organizado por “Tia Moncha”, para festejar a la Virgen de Guadalupe en el barrio cantarrana. Realizándolo la noche del 11 de diciembre.
Luego seguían las posadas, el baile de los estudiantes, navidad, y Año Nuevo, realizados en el casino municipal.
Esto es un breve relato de los bailes que recuerdo se organizaban en Tapana.
A manera de excusa puedo decir que salí de Tapana a la edad de 15 años, y mis regresos fueron ocasionales por lo que no puedo constatar hasta cuando dejaron de celebrarse. Es posible que dichas celebraciones se fueron perdiendo poco a poco con el paso del tiempo al fallecer las personas organizadoras, ya que se consideraban festejos tradicionales familiares.
Valdría la pena mirar nuestra historia y recuperar algunos o muchos de nuestros valores que nos daban identidad, por eso es muy importante la aportación que pudieran hacer a esta narración.
Vicente Estudillo