06/08/2026
A diferencia de otras tradiciones ancestrales, los alebrijes nacieron de la mente de un solo hombre: Don Pedro Linares, un maestro artesano de la cartonería en la Ciudad de México. La historia cuenta que en 1936, una enfermedad lo dejó al borde de la muerte y, en medio de una fiebre altísima, tuvo un sueño revelador.
Soñó que estaba en un bosque extraño pero pacífico 🌳. De pronto, todo a su alrededor comenzó a transformarse. Las nubes, los árboles y las rocas cobraban vida, convirtiéndose en animales fantásticos que nunca había visto: un b***o con alas de mariposa 🦋, un gallo con cuernos de toro 🐃, un león con cabeza de águila 🦅.
Estas criaturas imposibles lo acompañaban y, de repente, todas comenzaron a gritar al unísono una sola palabra sin sentido: "¡Alebrijes, alebrijes, alebrijes!". El sonido fue tan fuerte que lo despertó y, milagrosamente, estaba curado. Con el recuerdo de ese sueño grabado en su mente, Don Pedro tomó su cartón, su engrudo y sus pinturas, y se dedicó a recrear a esos seres que lo habían visitado. Así, de la fiebre y la imaginación, nació un arte que hoy es un ícono de México en todo el mundo.