La Máquina Taller de Gráfica

La Máquina Taller de Gráfica Taller de Gráfica-Galería. Producción y venta de obras originales.

LA MÁQUINATras una larga vida útil industrial, descontinuada y arrumbada en una bodega de París, se hallaba al punto de ...
06/02/2026

LA MÁQUINA
Tras una larga vida útil industrial, descontinuada y arrumbada en una bodega de París, se hallaba al punto de ser vendida como chatarra, ser desmembrada en partes o simplemente fundida. Pero el destino le tenía preparada una mejor existencia a la “J Voirin” fabricada en Paris en 1909, hecha en principio para imprimir papelería comercial como publicidad y etiquetas donde quizá lo más cercano al arte eran las partituras musicales o las caricaturas políticas de algún periódico. Sucedió que el maestro impresor Bramsen después de haberle dado un segundo aire en su taller Clot, Bramsen & Georges, reutilizándola esta vez para menesteres artísticos, sabía de su existencia y de su triste derrotero si nadie hacía algo por ella, lo que le recordó a su querido aprendiz Francisco a quien llamó a México. De reconocido espíritu inquieto Limón no tardó en convencerse de emprender la aventura de traer aquella impresora litográfica. ¡Claro! había que afinar unos “pequeños” detalles; subirla a un barco en Havre y atravesar el océano Atlántico, bajarla en el puerto de Veracruz y de allí transportarla en tráiler, cargarla en grúa y encontrarle un lugar que le resistiera sus ocho toneladas y donde cupieran sus extraordinarias dimensiones, había que cumplir con permisos, papeles, burocracia...pero todo es posible cuando hay voluntad y así “La Máquina” finalmente llegó a su destino: la Ciudad de Oaxaca de Juárez, la tierra prometida para resucitar como el “Ave fénix”.
El ahora bien apreciado armatroste halló lugar, nada más y nada menos que en la zona centro, al lado del hermoso templo Novohispano y barroco de Santo Domingo de Guzmán, bajo las copas de unas frondosas palmeras datileras de la calle Gurrión, frente a la plazuela empedrada de “El pañuelito” donde nunca falta la cultura viva; calendas, músicos, desfiles de novios, teatreros. Al taller se entra por la calle peatonal que lleva por nombre “5 de mayo”, que, paradojas de la vida, es la fecha en que los mexicanos conmemoran haber triunfado en la batalla que expulsó a los franceses invasores que al igual que “La Máquina” pero 150 años antes entraron y salieron por Veracruz.
Desde que llegó “La Maquina” se ha convertido en la anfitriona principal de este lugar, tan es así que le ha dado el nombre al espacio, que por cierto, si algo pudiera
faltar es la casona donde alguna vez habitó el consagrado artista oaxaqueño Rodolfo Morales.
Acompañados de ese espíritu artístico que también se respira en la ciudad, dibujantes de distintas generaciones, géneros, culturas, oaxaqueños y fuereños de México o de allende las fronteras, somos convocados a crear junto con ella y el equipo de impresores dirigidos por Polo, quienes le echan a andar su pulso mecánico, la aceitan, le abren y le cierran llaves, la ajustan. Una vez preparada es admirada por locales y hasta por turistas, mientras trabaja su imponente fuelle como de locomotora y sus rodillos se bañan en tintas de color. Por sus prensas pasan las piedras previamente graneadas y luego trazadas con paciencia o impulso expresionista según el artista en turno, con detalle sutil propio del lápiz graso más fino o manchada por el golpe cargado que salpica con un pincel remojado en tusche. Todo lo anterior se conjuga con la maestría de los talleristas que acidulan, tapan con goma arábiga y humedecen la piedra y los pliegos uniendo la inspiración de las musas con el trabajo de la manualidad humana y la fuerza de engranes, el soporte de la plancha, la presión de la prensa para lograr el siempre prodigioso momento de la reproducción material del arte sobre papel.
En esta exposición “10 Colectiva de individuales” los artistas le rinden homenaje a este espacio taller y galería de gráfica y le dan un respiro a la máquina J.Voirin y a sus acompañantes prensas de litografía y de grabado manuales, a las que también se les aprecia. Como si se tratara de sus contemporáneos modernistas, estas obras que se exhiben hoy son originales y conservan la manufactura directa en lápiz o pigmentos a pincel, aunque en sus procesos creativos, se haya echado “mano” de máquinas, como la inspiración de una fotografía emanada de una cámara o el haber pegado algún collage.
De nuestra creatividad dependerá que la piedra siga girando en tiempos de la Inteligencia Artificial.
Gonzalo Rocha
Oaxaca de Juárez, febrero de 2026

VITA RERUMLa vida de las cosasPor Araceli Zúñiga Vázquez     ¿Las cosas tienen vida? Las manos los dedos sabios y tierno...
16/07/2025

VITA RERUM
La vida de las cosas

Por Araceli Zúñiga Vázquez

¿Las cosas tienen vida? Las manos los dedos sabios y tiernos de Quintanar saben que sí. Porque con su trabajo de orfebre, de grabador, de alfarero, de tejedor, en su telar de mano; nos descubre un mundo vívido de las cosas, los cuerpos de las aves y los gabinetes de curiosidades.
Francisco Quintanar trabaja con las formas como con un lienzo o una superficie telar. Graba uniendo los músculos inertes, los tendones, los huesos, las vísceras, las flexiones de la carne que se supone mu**ta porque el movimiento, decía Leonardo, es el principio de todas las cosas. Entonces, aquí hay vida y movimiento: patrones para diseñar una pieza aplicando hilos u otros materiales, como pieles u otros órganos en puntadas y pinceladas que varían en complejidad.
Desde simples puntadas lineales hasta intrincados relieves y texturas, como en el cuerpo humano, y este bordado -perdón por la licencia literaria- como explicaba Leonardo permite una amplia gama de pieles o cuerpos o cosas materiales o in materiales. La puntada continúa. De este microcosmos, de estos ligamentos, de estos ventrículos, de estas células madre, nacen las formas: la vida de las formas. La vida de las cosas.
El rigor de Quintanar explica su obra. Observador nato investigador de las cosas y de la vida. Obsesivo. Estructura las formas como estructura su vida.
Para Aristóteles cada cosa es una unidad sustancial compuesta de materia y forma.
¿Qué son -entonces- las cosas? Desde un punto de vista filosófico, para Platón por ejemplo, la cosa es aquello que es eterno, e inmutable, aquello que existe en sí mismo y no depende de ninguna otra cosa para existir.
De estos conceptos pasamos, inevitablemente, a los gabinetes de curiosidades de Quintanar. Los cuartos de maravillas eran habitaciones o espacios varios, a veces pequeños muebles o vitrinas en las que se coleccionaban y exponían objetos exóticos llegados de todos los rincones del mundo real o imaginado, como un rayo eléctrico en el campo o la frágil luz de la luna.
Surgidos durante el renacimiento, incluso mucho antes, se convirtieron en lugares donde admirar desde animales exóticos hasta antiguas piezas arqueológicas.
Mundos mágicos y misteriosos.
Desde las huellas del pasado hasta la exquisitez de unas alas que en algún momento volarán fuera de nuestro alcance. Colecciones enciclopédicas de objetos cuyos límites categóricos, en la Europa del renacimiento por citar una época, aún estaban por definirse.
Fascinantes vitrinas repletas de objetos raros, desde corales, conchas y aves delicadas. O dragones minúsculos, ¿por qué no?, o cantos de sirenas o el vaho de una salamandra sagrada.
Uno de los más destacados perteneció al médico y anticuario danés Ole Worm, más conocido como Olaus Wormios, con su detallada colección y clasificación de objetos tanto de la naturaleza como objetos hechos por las mujeres y los hombres. Otro de ellos fue el de Athanasius Kircher -1602-1680-.
Estos gabinetes -Copenhague, siglo XVII- se consideran un ejemplo temprano de lo que ahora es un museo… ¿lo siguen siendo? Cuernos de Unicornio, sangre de dragones, el aliento de un fantasma, o sea, eran el inicio de la ciencia actual: Fósiles, conchas prehistóricas, suspiros de ballenas, flores inmortales, cabezas reducidas, aguas de la juventud, y todo lo relacionado con la creación del intelecto humano. Hasta llegar a las actuales -por cercanas- cajas Fluxus, provocadoras por supuesto. Incitadoras. Estridentes. Cajas de música minúsculas como un dedal.
Los gabinetes se inventaron -hasta dónde sabemos- en España a principios del siglo XVI y se fabricaron allí y en Italia durante la primera mitad del siglo XVI.
Su principal objetivo, y así lo considero, como impulso creador en Quintanar es epistémica, o sea, un auténtico anhelo de conocimiento nuevo.

LEONIDAS GIANNAKOPOULOS"PHONE HOME"Litografia34cm x 29cmDisponible por DM                                 boclor
19/03/2025

LEONIDAS GIANNAKOPOULOS

"PHONE HOME"
Litografia
34cm x 29cm
Disponible por DM
boclor

NICOLAS GUZMANS/TLitografía74.5cm x 54cm2024Disponible por DM                                 boclor
19/03/2025

NICOLAS GUZMAN

S/T
Litografía
74.5cm x 54cm
2024
Disponible por DM
boclor

BANDADAUna bandada es, en estricto sentido, una parvada: un grupo de aves que vuelan juntas. Birds of a feather flock to...
14/02/2025

BANDADA

Una bandada es, en estricto sentido, una parvada: un grupo de aves que vuelan juntas. Birds of a feather flock together, como decimos en inglés. Esta definición ornitológica denota cierta uniformidad. A través de sus binoculares, los observadores de aves las “identifican” según su especie, lo cual presupone que son ejemplares intercambiables, si no idénticos.

Desde nuestro antropocentrismo los seres humanos, en cambio, no somos todos iguales. De allí que nuestra acepción de bandada como grupo, pandilla o muchedumbre hace guiño al individualismo, es decir, a nuestro afán por diferenciarnos. Lo cual aplica también para los artistas, aun cuando La Máquina nos entrega a cada uno la misma caja de herramientas con el mismo contenido: un delantal, una piedra, un lápiz de cera, unas tintas, unas hojas y una imprenta.

Es más, los que formamos parte de esta exposición resultamos ser de plumaje distinto precisamente donde más le interesaría a un crítico encontrar similitudes. No nacimos en el mismo lugar. Más grave aún para los parámetros de la clasificación estética, ni siquiera nacimos dentro de la misma generación. Algunos incluso fuimos criados por otras culturas y hablamos otros idiomas. Y si cada obra de arte nace de una obsesión, queda evidente aquí que nos obsesionan temas diversos.

Entonces ¿qué es lo que nos une? No será una imaginería asociada al vuelo, desde luego, aunque sí se manifiesta en varias de estas obras (como la mía, por ejemplo). Pero quizás hallemos la respuesta en la imprenta como técnica artística. La primera academia de arte occidental del continente fue fundada en la Ciudad de México a finales del siglo XVIII en gran parte para enseñar el oficio del grabado como herramienta de la numismática colonial, dado el interés voraz de la corona española por aprovechar los metales preciosos que minaba para diseñar y acuñar monedas. Y sin embargo, a pesar de ser el detonante del Renacimiento, ni más ni menos, la reproducción de imágenes y símbolos siempre se ha considerado un arte menor.

Por lo mismo, aunque el Grabado sí se incluye entre los cuatro retratos alegóricos de las bellas artes realizados por José Obregón para celebrar el primer centenario de la Academia de San Carlos, la pobrecita aparece castigada –a diferencia de sus hermanas la Escultura, la Arquitectura y la Pintura— como una figura sin alas. ¿Por qué fueron cortadas? Porque la reproducción viola una ley considerada esencial para el arte: la unicidad. Ya sea la litografía u otra de las técnicas que se ejercen en La Máquina, una imprenta produce series, las cuales, ya que mencionamos lo monetario, jamás alcanzarán el valor de otro tipo de obra sobre papel del mismo artista.

Y sin embargo, una obra de arte única, como un dibujo original, digamos, se queda relegada a un solo lugar. Citando a Walter Benjamin, exige que vayamos, cuales peregrinos, a rendirle pleitesía a su aura. Mas en su célebre queja razonada, titulada La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica, Benjamin ignora que la reproducción y, en este caso, la imprenta nos permite superar nuestro individualismo formando murmuraciones enteras, las cuales a través de su esparcimiento son, en sí, una expresión del arrojo artístico y su capacidad de alcanzar nuevas alturas. Pensado así, cada una de estas obras representa una bandada que La Máquina ha echado al vuelo.

Tanya Huntington

Juxtapoz Magazine Rene Almanza
18/12/2024

Juxtapoz Magazine Rene Almanza

STRANGERS IN THE NIGHTRene AlmanzaartLitografia46cm x 38cmDisponible por DM                                 boclor
18/12/2024

STRANGERS IN THE NIGHT
Rene Almanzaart
Litografia
46cm x 38cm
Disponible por DM
boclor

Dirección

Calle 5 De Mayo 413 Centro
Oaxaca De Juárez
68000

Horario de Apertura

Lunes 10am - 7pm
Martes 10am - 6pm
Miércoles 10am - 7pm
Jueves 10am - 7pm
Viernes 10am - 7pm
Sábado 11am - 8pm

Teléfono

+19515010007

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La Máquina y el arte de la litografía

La Máquina es un espacio dedicado a la producción de obra gráfica. Cada edición es trabajada con sumo cuidado por parte del equipo especializado.

Las impresiones son desarrolladas de forma personalizada con cada artista. El taller trabaja con un calendario anual organizado con los creadores interesados. A la par, se celebran tres exposiciones individuales y/o colectivas al año en la galería.

Este espacio es un registro del quehacer excepcional realizado día con día. Cada pieza es la suma del esfuerzo entre el artista creador y el artista impresor; una muestra del antiguo oficio de reproducción de color que cobra vida cada vez que La Máquina está encendida.

A la fecha, hemos recibido a más de 50 artistas nacionales e internacionales que nos han confiado la edición de sus obras. Por ello, el arte de la litografía sigue siendo una carta de amor a los poetas del trazo en piedra.