11/07/2026
Pasé más de diez años escribiendo, escribía de día y de noche, cuando estaba feliz y triste, cuando estaba enfermo, escribí tanto que he olvidado mucho de todo lo que escribí, creí que la literatura y la poesía eran mi destino, estaba aferrado a volverme un gran escritor, sentía que el genio de las letras vivía en mí y aunque por momentos encontraba esa llama en medio de la noche oscura, esa frase entre el océano de letras, escribir siempre fue mi condena, mi tortura, me castigaba frente a las hojas en blanco, siempre pensando en las palabras correctas, tratando de conectar eslabones en una cadena que me ataba, por momentos fue maravilloso, pero siempre fue caminar cual Dante en el in****no donde por momentos me visitaban ángeles. La pintura llegó a cambiar todo, a regalarme otra perspectiva del arte, a lograr encontrar otros puntos de vista, a volver a disfrutar el crear algo, ya son poco más de cuatro años de duro esfuerzo, de mucho trabajo, porque yo no nací con ese talento, pero he tratado de explotar al maximo está disciplina que es lo único que tengo para mejorar, este aferrarme a algo que me apasiona, de no verlo solo como un pasatiempo, de volverlo mi vida.