04/08/2019
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“Servir a todos” era el discurso esperado durante el mensaje emitido por el Gobernador de Puebla, Luis Miguel Barbosa Huerta, en el Teatro Metropolitano para todos los poblanos. El Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), se ha resguardado bajo esa capa ofreciendo un gobierno paritario, marcando la diferencia con los viejos vicios del PRIAN y sus privilegiados.
Un segundo enunciado que Miguel Barbosa recalcó y repitió durante varios momentos de su discurso fue el “Todo Nuevo”, con el que cierra un ciclo y da pié a la Cuarta Transformación en Puebla.
“Todo Nuevo” es cerrar con los vestigios Morenovallistas que se sostenían enclenques hasta que este golpe los derrumbó. Fueron seis meses previos a este momento, en que se fueron depurando puestos que ocupaban personajes afines políticamente a Rafael y Erika, por lo que el camino se fue preparando para que el “Todo Nuevo” fuera palpable incluso, antes de ser Gobernador Barbosa Huerta.
Por una parte, “Todo Nuevo” sonó a la amenaza justiciera que se gana los aplausos de simpatizantes y acarreados cuando se pronuncia con el énfasis propio del político que viene a salvar al pueblo del mal gobierno, de los abusos e injusticias contra el pueblo, contra quienes tienen voto, pero no voz.
Por otro lado, “Todo Nuevo”, suena también a esperanza, esa de la que todos necesitamos para dejar a un lado malas experiencias, divisionismo político y la incongruencia de las promesas que casi se firmaban con sangre pero que nunca se cumplieron…
En el todo nuevo, se prometieron inversiones públicas y privadas para el estado, “porque si hay inversiones también se generan empleos y riqueza, pero ésta última debe ser ajena a la corrupción”; se incluyó un plan de proyección turista a nivel mundial, visitando países como España, Francia, Alemania, Canada, Estados Unidos y países árabes, donde hay oportunidades de atraer inversiones, creando una subsecretaría de promoción, la cual dependerá de la Secretaría de Economía.
Barbosa Huerta planteó la reactivación de la economía estatal mediante un plan de desarrollo estratégico que considere no solo las siete regiones reconocidas sino impulsar 22 zonas productivas, además del área conurbada a la angelópolis, para potencializar sus vocaciones.
Además de una mayor inversión en seguridad pública para los poblanos, adquiriendo patrullas y equipamientos tácticos para policías municipales, respondiendo a una exigencia latente en todo el estado ante la creciente ola de violencia y delincuencia organizada.
Todo esto podría sostener más la esperanza que la amenaza, sin embargo, para que no quedara duda, la amenaza se impone sobre la esperanza, al revelar que recibe un estado endeudado por más de 44 mil millones, que incluye aspectos como la deuda directa, compromiso de corto y largo plazo, así como los pagos mensuales por el Centro Integral de Servicios, las Plataformas de Audi y el Museo Internacional Barroco, deuda que está asfixiando las finanzas del estado.
“Hay preocupación por esa deuda, producto de obras faraónicos de gobiernos anteriores, las cuales se hicieron con sobreprecios y son de mala calidad. Por ello, los poblanos merecen saber la verdad y al gobierno corresponde encontrarla y resolver ese problema que afecta las finanzas del estado”, apuntó Miguel Barbosa Huerta.