25/08/2026
Mi espacio creativo ha ido creciendo a medida que crece mi manera de entender el diseño.
No lo concibo únicamente como un lugar destinado a la fabricación de piezas, sino como un espacio de investigación, experimentación y construcción. Es aquí donde las ideas dejan de ser conceptos para convertirse en materia; donde el textil, la técnica, el cuerpo y la sensibilidad dialogan para dar forma a cada creación.
Cada nueva mesa, herramienta, material o rincón que se incorpora al espacio responde también a una evolución de mi práctica. El crecimiento del taller representa, de alguna manera, el crecimiento de mi lenguaje como diseñadora: más investigación, más procesos, más posibilidades y una comprensión cada vez más consciente de aquello que quiero comunicar a través de una prenda.
Este espacio se encuentra en constante transformación, al igual que mi trabajo. Crece porque todavía existen muchas preguntas por explorar, técnicas por aprender, materiales por descubrir y nuevas formas de relacionarme con el diseño.
Más que un lugar donde se producen piezas, es el lugar donde se está construyendo una manera propia de hacer moda. 🩷