18/08/2026
La superficie del Sol nunca ha lucido tan nítida.
Los científicos han capturado algunas de las observaciones de mayor resolución jamás realizadas de la superficie visible del Sol, revelando estructuras increíblemente finas en su plasma turbulento.
Las observaciones se hicieron con el telescopio solar de la Universidad de Nevada, Daniel K. Inouye, en Maui, Hawái. Con su enorme espejo principal de 4 metros, el telescopio puede resolver estructuras en el Sol solo a decenas de kilómetros de distancia.
En esta extraordinaria resolución, los investigadores observaron estructuras al estilo onda y en forma de vórtice asociadas con la inestabilidad Kelvin-Helmholtz (KHI), un fenómeno que puede ocurrir cuando los flujos de plasma vecinos se mueven a velocidades diferentes.
Cuando dos capas de fluido o plasma se deslizan el uno al otro con velocidades diferentes, la frontera entre ellos puede volverse inestable, produciendo ondulaciones que pueden desarrollarse en vórtices revoluculares.
Lo que hace que estas observaciones sean notables es que proporcionan pruebas directas de la inestabilidad Kelvin-Helmholtz que ocurre en la fotosfera del Sol, lo que confirma un proceso que la física solar previó que pudiera ocurrir bajo las condiciones adecuadas.
Las estructuras observadas son extremadamente pequeñas según los estándares solares, con algunas características reportadas que abarcan solo decenas a cientos de kilómetros.
Entender estos pequeños movimientos turbulentos podría ayudar a los científicos a aprender más sobre cómo la energía y el impulso se mueven a través de la atmósfera del Sol y cómo el plasma que fluye interactúa con los campos magnéticos del Sol.
El Sol puede parecer una esfera brillante y suave desde la Tierra, pero a una resolución suficientemente alta, su superficie es un mundo en constante cambio de plasma, convección, ondas, vórtices y actividad magnética.
Créditos: Cosmo-Astronomy.