02/09/2026
Juana Gómez Ramírez —conocida en su comunidad tzeltal como Xhana Compash Otol— nació en 1982 en Amatenango del Valle, Chiapas, pueblo llamado "La Capital de la Alfarería de Chiapas", donde la Artesania se transmite de madre a hija desde hace generaciones.
- A los 6–8 años empezó a trabajar el barro junto a su madre, Feliciana Ramírez Gómez, haciendo ollas, chimeneas y macetas con forma de paloma.
- A los 12 años creó su primer jaguar, inspirada en ilustraciones de sus libros escolares —una innovación en su comunidad, donde la cerámica era utilitaria.
- Al principio su madre le dijo: "¿Para qué haces jaguares si no se venden? Rómpelos y haz macetas", pero Juana persistió.
- La alfarería pasó de ser un complemento agrícola a el sostén de su familia tras la ausencia de su padre; cargaba sus piezas para venderlas en San Cristóbal, Comitán y Villaflores.
🐆 El Taller y la Galería
- Fundó su taller y galería en el domicilio familiar de la Calle 16 de Septiembre, Amatenango del Valle, Chiapas.
- Es un espacio familiar y comunitario: trabajan su madre, esposo, hermanos, cuñado e hijos. No son empleados: cada quien aporta su estilo y mantiene su autoría.
- En enero de 2025 celebraron su 7º aniversario e inauguraron una nueva galería, consolidándose como referente del arte popular chiapaneco.
- Funciona también como punto de encuentro cultural: recibe visitantes, explica el proceso artesanal y fortalece el turismo cultural.
✨ Su Arte y Reconocimiento
- Especializada en jaguares de barro —símbolo sagrado maya, poder y protección—, además de búhos, máscaras y vasijas.
- Todo 100% hecho a mano: recolecta la arena y el barro, prepara la pasta, modela, pinta con pigmentos naturales y hornea con un horno a leña sin humo.
- Las piezas más grandes pesan hasta 70 kg, tardan 4 meses en terminarse y los pedidos pueden demorar más de 6 meses.
- Ha expuesto en México, Europa y Estados Unidos. En 2025 recibió el Premio Estatal "Mujer Transformadora" del Congreso de Chiapas.
💛 Su Legado
"Este hermoso animal es un dios maya. El jaguar amarillo o (tradicional) era el día, el negro la noche. Eran quienes nos cuidaban. Por eso los hago, y siento su energía cada que trabajo sus formas." — Juana Gómez Ramírez
Su taller no es solo un lugar de producción: es resistencia, identidad y empoderamiento femenino indígena, manteniendo viva la tradición tzeltal mientras la renueva.