La historia del mundo está llena de cosas, datos y casos inverosímiles, por los cambios que genera, y es que después de cada descubrimiento se hacen pertinentes las modificaciones del conocimiento de lo que teníamos por aceptado como verdad del pasado.
Y es el momento de abrir la puerta del fascinante mundo de lo increíble, el museo Waldemar Julsrud presenta una colección única en su tipo en el mundo, por las piezas que exhibe, las representaciones de los seres más extraños, increíbles o terribles; Que han estado unidos a la historia del hombre desde sus inicios sobre la faz de la tierra. Por su temática, la colección expresa, un enigma del conocimiento.
El museo debe su nombre a Don Waldemar Robert Ludwin Julsrud Walden, nació el 16 de octubre de 1875 en Bremen, Alemania, heredo una buena fortuna familiar y a la edad de 19 años, viajo a México. Siendo conocido en la clase alta porfiriana, donde se destaco por la práctica de la equitación siendo miembro del Club Hípico Alemán.
Waldemar Julsrud tuvo una gran ferretera en la ciudad de México que se perdió en un incendio. Posteriormente adquirió una hacienda en Michoacán la que también perdió por los movimientos sociales de esa época. Fue así como llego al pueblo de Acámbaro, Guanajuato. Donde instalo un negocio de ferretería denominado “La Reina “. En sus tiempos libres continuaba con su afición por los caballos y fue en un paseo, allá por los años 40S en las faldas del cerro del toro, cuando por accidente encontró los restos arqueológicos de unas figuras de barro, que llamaron su atención. Y de 1940 a 1950 llego a tener alrededor de 37 mil piezas.
Entre la basta colección arqueológica rescarcatada por Waldemar, se encuentran restos de vasijas de la cultura Chupícuaro que tiene una antigüedad de por lo menos 700 años A.C., pero lo que mas llamo la atención en Waldemar fue la presencia de extrañas figuras de cientos de especies de dinosaurios y un sin numero de seres monstruosos, dragones y figuras humanas de rasgos ,muy ajenas a las culturas del México antiguo. La ciencia e historia oficial no aceptan, porque rompe con el esquema de los patrones arqueológicos hasta ahora establecidos.
A lo largo de los años se ha desatado una controversia sobre estas enigmáticas figuras y se han hecho estudios por varios investigadores con el afán de fechar las piezas de la colección.
En 1954 gobierno Mexicano mando a la ciudad de Acámbaro un grupo de arqueólogos entre los que se destacaba la presencia del arqueólogo Eduardo Noguera. Realizaron excavaciones en la zona y encontraron numerosas figuras del mismo tipo de la colección Julsrud, sin embargo el reporte oficial declaro que la colección no podía ser autentica, ya que no era de aceptarse que el hombre y dinosaurio hubiese convivido juntos.
Al año siguiente en 1955, el antropólogo de la Universidad de Nueva Hampshire Charles Hapgood realizo una excavación debajo de una casa , construida 25 años antes de la llegada de Waldemar ,donde recuperaron 43 figuras del mismo tipo ,incluyendo dinosaurios , tres pruebas de radiocarbono fueron efectuadas por los laboratorios de los Isótopos Incorporated de Nueva Jersey , que arrojaron resultados fechas de 1600 a 4500 años a.C. y en 1972 , 18 ejemplares fueron sujetos a pruebas de fechamiento de termoluminiscencia por la Universidad de Pensilvania y todos dieron fechas aproximadas de 2500 a.c..
En 1958 Waldemar fue atacado por unos asaltantes en su casa de Acámbaro para robarlo y en 1960 se va a vivir a la ciudad de León.
En 1964 el 30 de noviembre, a los 89 años, muere don Waldemar Julsrud y la colección queda en su casa de Acámbaro, posteriormente el municipio se hizo cargo de la misma. En el trascurrir del tiempo se han perdido casi 20 mil piezas y fue hasta finales de los noventa cuando se rescato la colección por el H. Ayuntamiento de Acámbaro, realizando un inventario de la colección y así iniciándose con los proyectos para la construcción del museo y la formación de un patronato que tiene como finalidad la preservación , vigilancia , custodia ,presentación y difusión de la colección .
Las investigaciones han continuado a lo largo de los años, así como las incógnitas, en 1990 Neal Steedy realizo otras excavaciones y pruebas de fechamiento dando antigüedad de 4,000 años.
En las seis salas de museo podemos apreciar la presencia de los misterios de la historia del hombre, descubriremos las antiguas evidencias de otras culturas del mundo en la colección Waldemar, piezas con rasgos egipcios, Hindúes, Celtas o corintias de Creta, misteriosos dinosaurios y dragones así como monstros como licántropos y demonios del mundo antiguo, todos ellos representados en las miles de figuras de barro que marcan un parte aguas del conocimiento y la ciencia.
Ha suscitado tal interés la colección a nivel mundial que algunas de las piezas de la colección han viajado a Interlaken, Suiza; Berlín, Alemania y Seúl, Corea. Apoyado por investigadores de primer orden Mundial, despertando con esto el interés en México y en Acámbaro en particular.
Entremos a descubrir este enigma del pasado, en donde las sorpresas serán mayores de lo que podemos imaginar y donde nos enseñan que el horizonte del conocimiento Humano, es sol un Horizonte Lejano por descubrir.
Estas piezas han causado mucha controversia por casi tres cuartos de siglo. Algunos científicos de acuerdo a los estudios a firman que las figuras existen desde hace 6,000 años antes de nuestra era y de la primera civilización del mundo.
“Son enigmas, son milagros que podemos ver, pero también son misterios que la inteligencia humana no puede resolver.”
J. Ruiz .R