17/06/2026
La pasada semana hablábamos de los rituales curativos de los Cham/Longuda (Nigeria). En ellos, el primer paso es la consulta, por parte del médico tradicional, al “chandu” de cuál es el mal que aqueja a su paciente. Puede tratarse de una pieza masculina o femenina según el género de éste.
Una vez revelado el mal, pasa una pella de barro sobre la persona, realizando un ritual sanador. El enfermo deberá llevarla entonces al alfarero.
Este artesano es el encargado de modelar una segunda escultura que se denomina “itinate”. El recipiente, dotado de un poder mágico, será llevado por el enfermo a su cabaña, y allí permanecerá hasta que se haya solventado el problema. Después solían ser amontonados en un lugar externo sagrado, lo que ha permitido conocer la existencia de alguna pandemia o enfermedad crónica dentro de la comunidad a los estudiosos de la medicina.
Los “itinate” suelen presentar los brazo levantados y la boca abierta (señal de dolor físico o espiritual en África), aunque presentan luego peculiaridades en función de la enfermedad para la que estaban indicados: dolor de cabeza, hemorroides, problemas de fertilidad, locura, diarreas, problemas respiratorios, dolor de oídos…
La mayoría de las piezas conocidas han sido fabricadas en los últimos 80 años, aunque existe la posibilidad de que algunos sean más antiguos.
En la del podéis contemplar uno de estos “itinate”, probablemente destinado a curar los dolores de espalda.
Gabinete de Comunicación de la Universidad de Valladolid ICOM España