02/09/2026
El dinero no metálico, o «dinero mercancía» ha sido utilizado desde antiguo en gran parte del planeta. Por ejemplo, uno de los primeros medios de pago es el ganado, la sal, el cacao o el café, e incluso los esclavos.
E igual ocurrió en África con las co**has de moluscos. Eran monedas tradicionales que se utilizaban para el pago de mercancías y servicios (no solo rituales), y que en muchos casos continuaron circulando incluso cuando los países empezaron a acuñar sus propias monedas (tras las independencias iniciadas en los 60 del siglo XX).
A partir del siglo XVII, la más utilizada fue el cauri, una co**ha de gasterópodo perteneciente a la especie Cyparea moneta (de la familiar de las Cypreidas). Su nombre deriva, al parecer, del término indio «kauri».
Las mayores concentraciones se localizan en las islas Maldivas, en el Índico, siendo su exportación a África y Asia, la base de la economía del archipiélago durante siglos.
Su empleo como moneda llegaría al África occidental gracias a las caravanas de comerciantes islámicos que atravesaban el desierto del Sahara. Los primeros colonizadores ya dejaron constancia de su uso en el siglo XV. Pero es en los siglos XVII y XVIII cuando se convirtió en el principal medio de pago, sobre todo en el comercio de esclavos.
Su uso durante siglos se basa, según los expertos, en su resistencia, fácil transporte y la imposibilidad de falsificación. Además, era atractiva por su forma y color, por lo que también se utilizaba como adorno en ropas y aderezos de todo tipo. Igualmente se empleaban como amuletos, en concreto como antídoto contra la esterilidad, por lo que se entregaba sobre todo a las jóvenes.
Hoy en día se siguen utilizando en collares, pulseras, tocados o adorno en vestimentas.
Gabinete de Comunicación de la Universidad de Valladolid ICOM España