27/03/2026
El Umbral del Misterio
Hoy, el arte sacro se detiene ante la figura de la Madre. El Viernes de Dolores no es solo el preludio de la Semana Santa, es el momento en que contemplamos el sufrimiento humano elevado a lo divino a través de la Virgen María.
En nuestra basílica, la talla, obra de Luján Pérez, captura ese instante universal: el dolor aceptado con fe. Las manos entrelazadas y el rostro de policromado no son solo técnica; son una invitación a la introspección y a la empatía con el sufrimiento del mundo.
La imagen llegó a la basílica entre 1786 y 1793. Esta imagen vino a sustituir, al parecer, a otra que se había traído del convento agustino de la capital de la Isla, en 1731, cuando sus religiosos adquirieron una nueva efigie realizada en Génova.
Es una imagen de candelero, esto es, figuras que tiene realizadas sólo cabeza, manos y pies, en tanto que el resto del cuerpo muestra una estructura simple, cubierta siempre por los textiles.
Te invitamos a contemplar este misterio en el silencio de nuestro museo.