25/08/2026
¿Qué historia puede esconder una de nuestras pequeñas esculturas de bronce cuando la miramos ? 👀
Hoy os contamos los de ante una figura fascinante que parece haber salido de otro tiempo: un cazador de osos ataviado con un espectacular tocado de plumas 🪶, equipado con su rifle y acompañado por su presa.🐻
La pieza, atribuida a Franz Xaver Bergmann (Nam Greb) y fechada hacia 1900, es un magnífico ejemplo de la fascinación que el arte europeo de finales del siglo XIX y comienzos del XX sintió por las representaciones de pueblos y culturas nativoamericanas.
Realizada en bronce fundido a la cera perdida, cincelado y policromado en frío, sorprende por la minuciosidad de sus detalles: las plumas del tocado, los flecos y ornamentos de su ropa, el rifle y la extraordinaria textura del pelaje del oso. 🔎
Pero esta escultura guarda más de una pista sobre su pasado… En la base aparecen grabadas tres ciudades: París, Viena y La Habana. Se trata de un pequeño rastro de las sedes y circuitos internacionales en los que eran comercializadas y desde donde viajaban estas piezas.
Y hay otra inscripción, ¡todavía más personal! En la base puede leerse algo que abre una nueva incógnita: se mencionan un nombre y fecha. ¿Quién y por qué? 🕵️♀️
En el museo, cada objeto tiene una historia visible… y muchas otras esperando a ser descubiertas. ¿Qué crees que nos está contando esta inscripción? Te leemos en comentarios. 👇