27/04/2020
Hace algo más de un año había preocupación en Madrid ante el inminente cierre del mítico “Palentino" en Malasaña. Esta ilustración de , sobre un post-it, la compramos en ese momento de nostalgia en . Hoy forma parte de nuestra exposición doméstica a propósito del confinamiento
Ahora estamos preocupados con las consecuencias y los muchos cierres que puede deparar esta puñetera pandemia. Seamos conscientes más que nunca del aporte que los pequeños comercios de barrio nos ofrecen. Apoyemos ahora y cuando esto pase. Por favor. Su valor es incalculable. Algunos hasta son históricos y llevan funcionando desde hace muchísimo tiempo.Otros en sí son importantes porque generan un tejido social que nos mantiene unidos como vecinos y como sociedad.
El pequeño comercio nos aporta un caudal enorme de felicidad porque nos humaniza y también embellece nuestro día a día.
Los saludos y las mini charlas que se generan en esos establecimientos suponen un soplo de aire fresco para muchas personas solitarias. El dejarnos a deber, si es necesario, es un detalle que jamás podríamos pedir a una gran cadena.
Muchos pequeños negocios hacen nuestra vida mejor, piensan a su vez en productos de proximidad y desencadenan una ayuda mutua y sostenible muy necesaria.
Estoy pensando en pequeñas tiendas de todo tipo, ferreterias, mercerías, librerías, floristerías, ultramarinos... De todo. En ellas sabemos a quién entregamos nuestro dinero, no como ocurre con las grandes superficies o marcas.
Pensemos en nuestros vecinos que nos necesitan más que nunca. Compremos local🙏