11/10/2026
Nueva con el Prof. Fernando Lillo Redonet
"La muerte siempre nos arrebata lo más querido y muchas veces lo hace tan pronto que apenas nos da tiempo a disfrutar de la compañía de los nuestros. Yo, Lucio Julio Félix, liberto de Gayo Julio Teucro, he pagado con mi dinero este monumento funerario a la memoria de Julia, la infortunada hija de mi amo, y de mi esposa Candilia. Ambas merecen ser recordadas y que los viandantes lean sus nombres, trayéndolas así de nuevo a la vida. Mi señor me encargó la gestión del epitafio de su hija, mu**ta a los 19 años. Cuando acudí al lapicida le pedí que compusiera el texto en verso para darle mayor sentimiento. Él me aconsejó unos versos muy apreciados por sus clientes. Incluiría que Julia había sido arrebatada por un destino indecible y me aseguraba que los lectores más cultos se darían cuenta de que se parecía a un pasaje de la Eneida de Virgilio en la que la desgraciada Creúsa, esposa de Eneas, se pierde en el tumulto de la destrucción de Troya y perece sin que el héroe pueda salvarla. También se quejaría en los versos de que la muerte se la había llevado antes de que le hubiera dado tiempo a vivir lo suficiente y añadiría una fórmula poética para referirse a su edad. Me pareció bien y supuse que mi amo estaría satisfecho, ya que no hay muchos epitafios en verso en nuestra colonia. En cuanto a mi Candilia, no creí oportuno dedicarle también unos versos, aunque exigí al lapicida que inscribiera dos veces el deseo de que la tierra le fuera leve. A fuerza de
repetirlo, confío en que el hado haya cumplido mi súplica.
Julia Anula, hija de Gayo, aquí está enterrada, arrebatada por un infausto destino, a
quien la muerte arrebató en poco tiempo. Ya había cumplido dos series iguales de nueve años. Di tú al pasar: “¡Que la tierra te sea leve!”. Candilia Jucunda, liberta de Gayo, de 24 años. Aquí está enterrada. ¡Que la tierra te sea leve y de nuevo que la tierra te sea leve! Lucio Julio Félix, liberto de Teucro, se ocupó de hacer (este monumento) pagándolo de su propio bolsillo. (Esta parcela) tiene 9 pies de fonto y 12 (o 13 o 14) pies de frente.
Finales del siglo I d. C."