18/10/2026
RECUPERACIÓN | Con motivo de la visita extraordinaria de la Santísima Virgen del Carmen a la Parroquia Matriz de Nuestra Señora de la Concepción de La Orotava, se ha recuperado uno de los elementos ornamentales tradicionales de las andas de baldaquino de la Inmaculada Concepción: el antiguo enrame de flores que adornaba la parte superior de su techo o carteras, desaparecido a mediados del siglo XX.
La recuperación ha sido posible gracias a la cesión de estas andas para acoger a la Virgen del Carmen, ocasión que ha permitido devolver al conjunto parte de su antiguo esplendor.
La presencia de estos adornos florales está documentada desde, al menos, 1735. Un inventario de bienes de la Cofradía de Nuestra Señora de la Concepción, fechado ese año, menciona una caja de madera pintada destinada a guardar flores. Otro inventario, de hacia 1788, detalla «veinte y quatro ramos de papel y trapo», donados por doña Columba de Franchi, junto a doce ramos de talco, «quarenta y quatro rosas de capillo encarnadas» y otras flores consideradas ya «muy antiguas».
Estos testimonios revelan la riqueza y variedad de las flores artificiales que integraban el ajuar de la imagen, elaboradas con papel, tejidos y talco. Los ramos se disponían en la zona superior del baldaquino, coronando las carteras del techo y complementando la riqueza ornamental de la orfebrería.
La intervención ha consistido en la elaboración artesanal de dieciséis nuevos ramos de flores artificiales, realizados por Daniel Benítez Gómez, siguiendo un diseño de inspiración antigua. Para su confección se han empleado flores de tela coloreadas y envejecidas artesanalmente, con estambres y pistilos de pasta policromada, además de elementos metálicos que estructuran y sustentan las composiciones.
La totalidad de los trabajos ha sido sufragada por la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen, cuya colaboración ha hecho posible recuperar un elemento desaparecido de la ornamentación tradicional de las andas.
Con esta intervención, la Parroquia de la Concepción recupera una parte de su memoria ornamental y devuelve a este conjunto procesional una tradición documentada desde hace casi tres siglos.