21/06/2026
🏛💭
UNA DE LAS JOYAS DE LA MUSEOGRÁFICA ESPAÑOLA SE ENCUENTRA EN COLECCIÓN MUSEOGRÁFICA DE GILENA.
A nuestra Colección Museografica de Gilena José Montesinos Moreno nos ha dejado su mejor diseño expositivo: La Sala de la Muerte.
Ya indicamos anteriormente que tanto Carlos como Pepe crearon el primer concepto de "Sala Negra" en el mundo de la Museografía, y que más tarde empezaron a utilizar grandes referentes en el mundo de los museos.
La Sala de la Muerte es un espacio de manual se mire por donde se mire. Entrar en ella a través de una estrecha y alta puerta ya nos sugiere su relación con el mundo de ultratumba. Como si se tratara de una entrada de un hipogeo al más puro estilo expresionista.
En su interior un mundo lleno de oscuridad donde la luz únicamente es reflejada desde las piezas al visitante, como si se tratase de un altar que marca el origen poblacional de Gilena.
La antigua piedra de molino de la Almazara de la Calle San Isidro ha sido transformada en un espacio circular que visto desde arriba forma parte del engranaje de la "Máquina del Tiempo": Pasado-Presente-Futuro. Y en el centro La Mujer.
Todo el conjunto es el resultado del reciclaje industrial.
Su texto de sala, también escrito por Pepe, dice lo siguiente:
"Pronto estarás en un lugar donde tus propios ojos verán y se darán respuesta al gran misterio.
Dante Alighieri (1265-1321).
Qué es la muerte?, constante y eterna pregunta que nos diferencia del resto de seres vivos. La muerte se encuentra inserta en la misma conciencia y constitución del hombre siendo los únicos seres vivos en la Tierra que reflexionamos a cerca de la muerte, de nuestra propia muerte. La vida del hombre ha girado entorno a este hecho natural pero al mismo tiempo transcendente, y todo intento por encontrarle sentido a la vida recae en esta reflexión.
Es un hecho que nos persigue, el final que no se quiere, pero "existe" y "es". La única verdad, un absoluto del cual nadie puede escapar pues no todo ser nace pero todos los nacidos finalmente morimos.
El miedo al otro lado, desconocido e inexistente a la vez, el hecho de poder sobrepasarla nos conduce a crear la inmortalidad dándole de esta forma sentido a nuestra propia existencia pues si somos inmortales no existe un final. Y así nacen las divinidades y los espíritus, el recuerdo y la memoria que nos fusiona con los que ya no están conduciéndonos a un constante presente eterno.
Pero la muerte también puede una excusa, un pago, un escarmiento, una lección sobre la vida y nuestras conductas como seres sociales, que nos hace recapacitar sobre nuestros propios actos con respecto al otro, fusionándose con las leyes que nos regulan.
La muerte, por tanto, es biológica, cultural y simbólica".
́a