27/08/2026
Además de la media fanega, el celemín y el cuartillo, existía otra unidad de medida: la cuartilla.
En las eras, graneros y molinos de Castilléjar, antes de la llegada del sistema métrico decimal, el grano no se pesaba en kilos ni se medía en litros, sino en unidades agrícolas tradicionales que aseguraban el comercio justo.
Entre estos antiguos utensilios destaca la cuartilla, un contenedor tradicional de madera diseñado para cuantificar cereales como el trigo, la cebada o el centeno.
📐 Características y uso tradicional:
• La maquila: La cuartilla y sus submedidas eran fundamentales para cobrar la maquila, la porción de grano o harina que el molinero o el tostador se quedaba como pago o contraprestación por moler el trigo o tostar garbanzos.
• Diseño con rampa: Su forma rectangular incluye un lado menor inclinado. Esta rampa facilitaba el vaciado y permitía pasar el rasero (un rodillo cilíndrico) para retirar el excedente y dejar la medida exacta.
• Refuerzos anti-fraude: Incorpora bandas y esquineras de hierro forjado remachadas, clave para proteger la madera del desgaste y evitar que nadie alterase su capacidad de forma fraudulenta.
Aunque hoy en día han perdido su uso práctico en el campo, estas piezas son auténticas joyas del patrimonio etnográfico que hoy apreciamos por su valor histórico y decorativo.
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