12/06/2026
Hoy, al renovarse la Consagración del Ecuador al Sagrado Corazón de Jesús, recuerdo con profunda gratitud el privilegio de haber realizado la obra oficial de los 150 años de esta histórica consagración.
No lo vivo como un mérito personal, sino como una gracia recibida. Gracias, Señor, por permitirme poner mis manos y mi arte a tu servicio.
Toda la gloria es para Dios.