28/09/2026
RAÍCES RETIREÑAS
En esta ocasión relatamos la pequeña biografía de quien en vida se llamó Zoilo Silva.
Zoilo Silva nació el 1 de julio de 1894 en El Retiro, hoy Teruel, Huila, cuando estas tierras todavía pertenecían al antiguo Tolima Grande, antes de la creación del departamento del Huila en 1905.  Fue hijo de María Antonia Silva, y de padre desconocido. creció junto a sus hermanos Julia, Abigail y Enrique, en una familia con raíces y descendencia vinculadas al vecino municipio de Yaguará.
De tez morena, baja estatura y profundos ojos Azules, Zoilo era un hombre conversador, de carácter firme y profundamente trabajador. Tanto él como sus hermanos eran recordados por la particular belleza de sus ojos. Fue un padre estricto, especialmente en lo relacionado con la honradez, pues rechazaba el robo y enseñaba a sus hijos que el trabajo y la rectitud eran valores fundamentales para la vida.
En su vida familiar contrajo matrimonio en dos ocasiones. Su primera esposa fue Rosalía Pastrana, con quien tuvo tres hijos: María Antonia, Fidela y Edolio. Lamentablemente, Rosalía falleció en una época en la que muchas enfermedades todavía no contaban con tratamientos eficaces, dejando a Zoilo al cuidado de sus tres hijos.
Tiempo después, Zoilo contrajo segundas nupcias con Indalecia Ipuz Laguna, quien ayudó a criar a los hijos de su primer matrimonio. Juntos formaron un nuevo hogar, del cual nacieron Marcelina, Margarita, Heriberto, Ana Julia y Rosario, completando así una numerosa familia de ocho hijos.
Su vida estuvo estrechamente ligada al campo. Poseía una finca donde cultivaba principalmente víveres que posteriormente llevaba al pueblo para vender. Sus hijos, especialmente los del segundo matrimonio, aprendieron desde pequeños las exigentes labores agrícolas. Las largas jornadas de trabajo y la estricta crianza que llevaron a algunos de ellos a abandonar el hogar siendo todavía muy jóvenes para emprender sus propios caminos.
Con el paso de los años, debido a su avanzada edad y sus condiciones de salud, Zoilo abandonó las labores de la finca y se estableció en la zona urbana de Teruel. Allí transcurrieron sus últimos años en la casa paterna, acompañado especialmente por su hija María Antonia, quien permaneció a su lado durante aquella etapa final, así como por sus demás hijos y nietos.
Zoilo Silva fue testigo de grandes transformaciones, desde los tiempos en que nuestro pueblo se llamaba El Retiro hasta su consolidación como Teruel. Su historia nos recuerda la vida de aquellas generaciones campesinas que, entre dificultades, sacrificios y largas jornadas de trabajo, construyeron sus hogares y dejaron como herencia el valor de la honradez.