10/07/2026
La ausencia de un lugar al cual retornar suele entristecerme, es entonces cuando procuro a la sensación de hogar y no como tal al punto físico, sino al sentirse y permitirse ser pequeño e intimo.
Me inclino a lo inefable, al recuerdo de tal sensación como si fuera una recopilación en la que me decido a escarbar, a construir una visión de lecho y descanso, paraíso interno en el cual cumplo el deseo de hallar sentido de pertenencia. En todas las personas en las que me he arrullado, las que intentan sostener mi cabeza en momentos que la cordura me abandona completamente.
Los espacios en los que mi cuerpo descansa, se resguarda de todo mal.
me confieso en eterno agradecimiento por permitirme la percepción reconfortante que persevera en medio de la tiniebla solitaria que enferma mi vulnerabilidad, reteniendo cada pedazo de sensibilidad.
te amo, gracias por acogerme en tu morada.