22/07/2026
No hago arte para que lo mires de lejos, sino para que lo sientas cerca. Desde la obra, pensada con juicio, hecha con el alma, cuidada con minuciosidad, hasta la textura del papel en el que reposa su autenticidad, en el peso exacto con el que llega a tus manos.
Vivimos una época que dejó de tocar las cosas con cuidado, que confundió lo inmediato con lo valioso, y yo elijo caminar en la dirección contraria: intervenir desde lo humano, aunque sea en el detalle que nadie más se detiene a mirar. Lo hecho a mano se toma su tiempo, el que hace falta para que en cada gesto quede algo que hoy se ha vuelto casi impopular: la dedicación.