31/07/2026
🟥PITALITO, LOS RECUERDOS DEL PASADO, LA MEMORIA ACTIVA DEL PRESENTE
🙋ACTIVIDAD DE IDENTIFICACIÓN Y RECONOCIMIENTO
👉Llegamos a Pitalito al filo de la hora estipulada; el sol ya nos hacía sentir su presencia, algo bueno porque todo lo que íbamos a hacer es en el patio de la señora Graciana Cervantes, sin amagos de lluvia. La actividad consiste en identificar en las fotos sitios, lugares, eventos, personajes y recoger historias y anécdotas alrededor de ellas.
Desde el portón hay una vista amplia de ese patio, de esos patios que ya quedan muy pocos, grandes, de arena blanca, sembrados de mangos frondosos, de esos patios cuyo barrido es un ritual de todos los días y hay que dedicarle un buen tiempo para hacerlo, en silencio, entre el canto de las aves, el rastrillar de la escoba de palito sobre el suelo y de aquellos pensamientos que también se deben barrer.
El escenario ya estaba montado. La señora Graciana, nuestra anfitriona, atenta a lo que necesitáramos, charlando y riendo. Al rato empezaron a llegar los invitados: la señora Yolanda Barraza, la señora Maritza Orozco Charris, la señora Guillermina Charris Navas, el señor Eduardo López Morales y el señor Vicente Charris Algarin. Nos sentamos a la mesa y empezó la magia.
La verdad es que estar presente, en compañía de estas personas pitaliteras, de inicio, es un placer, pero lo que vendría después nos llenaría de tanta satisfacción porque nos abrieron sus recuerdos y nos contaron historias de sus familias, de su pueblo, que nos asombraron. Pero no solo las historias, sino también la forma, la espontaneidad y la alegría en que lo hicieron.
Como dije. Nos sentamos a la mesa y comenzó la magia. —¡Un cuento! ¡Un cuento!, dijo el señor Eduardo López, el compositor del tema musical “Soy pitalitero”. —Resulta que, en los tiempos de joven, yo tenía una novia que venía a Pitalito cada quince días porque trabajaba en Barranquilla. Nos veíamos, hablábamos, nos dábamos besitos. Pero una vez, me dijo: Eduardo, como nos vemos cada quince días, y eso es mucho tiempo, yo quiero llevarme un recuerdo tuyo. Por mi mente pasaron muchas cosas, ¡claro que sí!, le respondía, cuando veo que se alza la falda y me muestra el muslo de su pierna. Mi reacción fue inmediata: le pegué un tremendo mordisco en la pierna, tan fuerte, que creo que ese recuerdo le duró toda la vida, y cada vez que venía, me enseñaba el mordisco. No sé si me recordaba con amor o con rabia, pero me recordaba.
La celebración de ese cuento fue inmediata, las carcajadas brotaron y entre esa alegría comenzamos la actividad.
La primera foto que observamos fue la de la misa campal que el padre Humberto Lizcano hiciera en Pitalito en el año 1951. Inicialmente tratamos de identificar el sitio; algunos dicen que es en la plaza, otros manifiestan que es en la plazoleta donde estaba el tanque elevado, algo que se definirá más adelante. Un playón de arena espesa, el padre delante del altar improvisado, dirigiéndose a un grupo de niñas y niños haciendo la primera comunión, otros confirmándose y algunos bautizándose. Al fondo se observan dos casas de barro y techo de paja.
De lado y lado del padre, aparecen dos niños vestidos de camisa y pantalón corto; el que está de espaldas es hoy el señor Fermín Charris Navas.
Observamos otras fotos, pero había unas en particular donde estaba la señora Maritza Orozco que cuando llegaban a sus manos se sorprendía y soltaba la carcajada porque ella aparecía ahí; esa reacción nos fascinaba porque era espontánea, natural. Las fotografías guardan recuerdos tan agradables que la mejor forma de celebrarlos es sorprenderse cada vez que las veamos.
Cada una de las personas allí sentadas nos aportó sus recuerdos más sentidos y reacciones que nos muestran la sencillez, la amabilidad del pitalitero y la calidad de seres humanos que son. Podríamos seguir hablando de ellas y de la actividad de Identificación y Reconocimiento que nos convocó, pero se nos haría muy largo en esta reseña; más adelante las haremos conocer.
Queremos agradecer a la señora Graciana Cervantes, a su hija Rociel, a María José, por permitirnos realizar esta actividad en su casa, y a El Negro, el perro que fue un espectador que siempre estaba en primera fila. ¡Negro, ven!, gritaban desde la ventana.
📸El proyecto Fotomemoria Urbana: Revelando Historias, Plasmando Memorias está a cargo de la Fundación CULTURHISARTE y el Centro de memoria Histórica de Polonuevo (Centro De Memoria Histórica de Polonuevo) www.cmhpolonuevo.com.co 🎞🖼📹
Proyecto apoyado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes (Ministerio de Cultura ), a través del Programa Nacional de Concertación Cultural.