Por su vocación tanguera, fue Manrique el barrio en el que su creador instauró este centro, que por su vitalidad y promoción de la cultura del tango, fue sumándole a su carácter una indiscutible orientación cultural, que años después le facilitó el camino para ser declarada patrimonio arquitectónico y cultural de la ciudad. Desde su fundación, y hasta el año 2012, la Casa Gardeliana fue escenario
de grandes conciertos y espectáculos de baile que por cerca 40 años enriquecieron la vida nocturna y artística de la ciudad. Las agrupaciones de planta: una orquesta, cantantes y parejas de baile, además de una destacada nómina de invitados mantuvieron, durante cuatro décadas, el entusiasmo permanente entre los amantes del tango del país y el mundo. Dirigida hoy por la Fundación Casa Museo Pedro Nel Gómez, y siguiendo las nuevas dinámicas de Medellín, la Casa Gardeliana ha sido transformada en un lugar donde se sigue cultivando el tango, pero mediante acciones educativas, recreativas y artísticas, entre las que se cuentan clases de tango, exposiciones relacionadas con el tema, actividades académicas, participación en el Festival internacional de tango de Medellín, y como lugar de acogida de las propuestas de colectivos artísticos, sociales y culturales de la ciudad.