16/12/2025
El 25 de noviembre el Museo Romántico volvió a abrir sus puertas, marcando un momento profundamente significativo en su historia. Ese día no solo regresó el público a la casa, también se inauguraron dos espacios que hoy dialogan con nuestra memoria y nuestro presente: la sala temporal Neva Lallemand y la sala permanente Alfredo de la Espriella, un legado.
Estas salas son el resultado de un trabajo constante, silencioso y apasionado. Detrás de cada montaje, de cada texto y de cada decisión, estuvo el compromiso del grupo Vigías por el Legado de Barranquilla, quienes creyeron que preservar, investigar y compartir nuestra historia era una tarea urgente y colectiva. Este proyecto, además, fue ganador del Portafolio de Estímulos, un reconocimiento que reafirma la importancia de seguir apostándole a la cultura, la memoria y el patrimonio de la ciudad.
Hoy recordamos esa fecha con gratitud. A todas las personas, instituciones y aliados que confiaron, apoyaron y caminaron junto a nosotros en este proceso, gracias por creer en el museo, en la ciudad y en la fuerza de la memoria. Esta apertura fue, y sigue siendo, una prueba de que cuando el amor por el patrimonio se comparte, los sueños encuentran casa.
Al pie del cañón.