10/10/2026
Este 10 de octubre es el Día Mundial de la Salud Mental, y en Chile no es un día de celebración, sino de acción urgente.
El lema global de este año, “Que se escuchen las experiencias vividas: voces reales, cambio real”, nos recuerda que detrás de cada estadística hay personas que exigen su derecho fundamental a un bienestar digno.
En nuestro país, el panorama es crítico. El último Termómetro de la Salud Mental Achs-UC revela que Chile enfrenta el mayor nivel de malestar psicológico en cuatro años, demostrando que las brechas de género, la soledad y la incertidumbre laboral nos están pasando la cuenta:
• 18,5% de la población presenta sospecha o presencia de problemas de salud mental.16,2% sufre síntomas de depresión moderada o severa, una realidad que afecta al doble de mujeres que a hombres.17,9% padece de ansiedad generalizada.21,9% experimenta altos niveles de soledad, golpeando con más fuerza a los menores de 40 años.23,3% vive con alto estrés por la automatización laboral, la IA y la situación económica.14,3% sufre de insomnio moderado o severo, un aumento drástico comparado con el año pasado.Escuchar las voces reales significa transformar estas cifras en políticas públicas eficientes, entornos laborales saludables y atención psicológica accesible para todos.
En nuestro, el Estado es el principal responsable de garantizar el derecho a la salud mental, obligándose por ley a través del MINSAL a diseñar políticas públicas con enfoque de derechos humanos (Ley 21.331). Esta garantía se hace efectiva para toda la población mediante el sistema GES/AUGE, el cual obliga tanto a FONASA como a ISAPRES a asegurar por ley el acceso, financiamiento y atención oportuna de patologías críticas como la depresión o la esquizofrenia; mientras que en el entorno laboral, las Mutuales de Seguridad tienen el mandato legal de proteger y tratar los riesgos psicosociales de los trabajadores.
¡La salud mental es un derecho humano universal, no un privilegio!