21/05/2026
Un 20 de mayo de 1789, en Marlhes, Francia, nacía Marcelino Champagnat, un hombre con una profunda devoción por su fe y una gran visión de futuro, fundador de la Congregación de los Hermanos Maristas.
San Marcelino es recordado universalmente por su incansable labor en la educación y en la evangelización de niños y adolescentes. Sus valores de comunidad y espiritualidad se expandieron a través de incontables hermanos, cruzando fronteras alrededor del mundo. En 1999, su gran legado fue reconocido oficialmente cuando el Papa Juan Pablo II lo canonizó.
Hoy, la Asociación de Exalumnos Maristas de Luján lo conmemora y agradece su obra, la cual nos continúa transmitiendo los pilares fundamentales de su guía: vivir con humildad, sencillez y modestia, siempre para y con la Virgen María