12/08/2026
A medida que el Hotel Eden crecía, también comenzaba a transformarse el territorio que lo rodeaba 🏠 Muchos de sus trabajadores recurrieron a los propietarios para adquirir terrenos y construir allí sus propias viviendas, instalándose principalmente en Villa Edén y en sectores que comenzaban a consolidarse como áreas comerciales.
Así, quienes trabajaban puertas adentro también empezaron a darle forma a la futura ciudad.
Luis Pfaffeneder, chofer del hotel, construyó dos chalets camino al Chorrito. Guillermo Fleischer, mecánico, se instaló cerca de la Laguna de los Patos. Francisco Canelo, repostero, abrió una fábrica de alfajores sobre calle 9 de Julio, mientras que Abel Capdevila, jefe de cocina, adquirió un terreno en la esquina de la actual Avenida Edén y San Lorenzo.
También dejaron su huella Luis Moyano, peluquero; Efren Obederer, electricista; Arturo Francisco, fotógrafo, y Alfredo Trenkel, quien tuvo una florería sobre calle Sarmiento.
Casas, comercios y nuevos emprendimientos comenzaron a multiplicarse alrededor del hotel, extendiendo su influencia mucho más allá de sus paredes.
Con el tiempo, Villa Edén también recibió a algunos de los marinos del acorazado alemán Admiral Graf Spee que permanecieron en La Falda durante la Segunda Guerra Mundial, entre ellos Federico Rassenack, segundo jefe de la embarcación.
🕰️ Detrás de muchas calles y rincones que hoy forman parte de La Falda hay historias vinculadas al Eden Hotel. Porque no solo fue protagonista de una época: a su alrededor comenzó a crecer una ciudad.
Si llegaste hasta acá, y querés saber más sobre nuestra historia, ¡te esperamos en nuestras visitas guiadas! 🎟️