03/06/2026
El 2 de junio de 1864, Buenos Aires fue testigo de un casamiento que deslumbró a la alta sociedad, pero que escondía una profunda tristeza. Felicitas Guerrero, con solo 18 años, fue obligada a casarse con Martín de Álzaga, un hombre de 50 años (¡más grande que su propio padre!).
En el siglo XIX, la autoridad paterna era incuestionable. A pesar de los ruegos y las lágrimas de Felicitas, la decisión de su padre fue irrevocable.
🏛️ El día del “sí”
Felicitas entró a la Iglesia de San Ignacio vestida con una elegancia deslumbrante. Muchos envidiaban su nueva posición económica, pero sus ojos decían otra cosa: su gran amiga Albina Casares confesó que las lágrimas que corrían por sus mejillas no eran de emoción, sino de pura tristeza. 😭
🌪️ Seis años marcados por la tragedia
El matrimonio duró poco y estuvo lleno de infortunios. En apenas seis años, Felicitas sufrió pérdidas devastadoras:
La muerte de sus dos hijos. 💔
El fallecimiento de su abuela materna.
Y finalmente, la muerte de su esposo, Martín de Álzaga.
Aquel casamiento arreglado fue el inicio de una sucesión de tragedias que marcarían para siempre la vida de quien hoy recordamos como la mujer más bella y célebre de la Buenos Aires del siglo XIX. 🥀