12/05/2026
12 DE MAYO - SECUESTRO DE PABLO MÍGUEZ
El 12 de mayo de 1977 Pablo Míguez, de 14 años, fue secuestrado junto con su madre, Irma Beatriz Márquez Sayago, en un operativo realizado en su domicilio de la localidad bonaerense de Avellaneda.
Irma estuvo detenida en el centro clandestino El Vesubio. Pablo fue visto en la Comisaría de Valentín Alsina, en El Vesubio, en Mansión Seré y en la ESMA. Ambxs permanecen desaparecidxs.
En el Parque de la Memoria, flotando en el Río del Plata, se emplaza la escultura Reconstrucción del retrato de Pablo Míguez, de la artista Claudia Fontes. La pieza fue concebida específicamente para ese lugar, a donde fueron arrojadas muchas de las víctimas del terrorismo de Estado.
Fontes conoció el caso de Pablo luego de escuchar los testimonios de sobrevivientes que compartieron el encierro en los centros clandestinos de detención con él. El más emblemático es el de Lila Pastoriza, quien supo años después, en democracia, que el joven que había estado secuestrado en la ESMA se llamaba Pablo Míguez y estaba desaparecido. Una de las cosas que más impactó a Fontes fue que Pablo tenía su misma edad: ese fue el factor que la llevó a trabajar a partir de su historia.
Como dice la artista, su intento de reconstruir la imagen de Pablo fue realizado a través de un ejercicio de memoria colectiva. Sus familiares, amigxs y otrxs adolescentes formaron parte de ese proceso. La escultura le da la espalda al espectador, de modo que sea quien la observa quien active la memoria de sus propios desaparecidos para reconstruir su rostro.
Desde el Parque de la Memoria, reivindicamos la historia y la memoria de Pablo Míguez, y de cada una de las víctimas del terrorismo de Estado. Nombrarlos, reconstruir sus historias y volver a mirarlos es también una forma de enfrentar el olvido y de sostener, en el presente, el compromiso colectivo con la memoria, la verdad y la justicia.