13/07/2026
Si te caes siete veces, levántate ocho” 🪵✨
Esta frase resume a la perfección la esencia de la figura que ha inspirado mi última creación: el Daruma.
La leyenda cuenta que este amuleto japonés representa a Bodhidharma, un monje que pasó nueve años meditando en una cueva. De estar tanto tiempo inmóvil y en la misma posición, sus brazos y piernas se acabaron atrofiando.
De ahí viene la forma tan característica y redondeada del Daruma tradicional: un amuleto sin extremidades que, gracias a su centro de gravedad bajo, siempre vuelve a ponerse de pie por mucho que lo empujes. Es el símbolo definitivo de la resiliencia y la perseverancia.
Normalmente, el Daruma viene con los ojos completamente en blanco. Tú le pintas el ojo izquierdo al marcarte un propósito, y solo cuando logras cumplir esa meta, le pintas el ojo derecho en señal de agradecimiento y celebración por el camino recorrido.
Para esta pieza especial, decidí unir dos de los símbolos más potentes de la cultura japonesa: la constancia inquebrantable del Daruma y la capacidad de atraer la fortuna del Maneki-neko. 🐾❤️ El resultado es un “gato de la suerte” con la mirada intensa, los rasgos tradicionales y toda la fuerza de un amuleto que nos recuerda que, no importa las veces que tropecemos, siempre tenemos el poder de volver a levantarnos y seguir adelante.
¿Qué meta te gustaría empezar a perseguir hoy de la mano de esta fusión? 👇✨